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Agustín Illera, (Gautena) habla para FEVAS sobre Comunidades de Práctica

Natxo Ruiz, Director de APNABI, habla de la apuesta directiva por el modelo de Gestión por Competencias y la metodología de las Comunidades de Práctica

Manahmana: Innovar haciendo, arriesgando y creando

Sin duda una de nuestras grandes experiencias recogidas durante el proyecto de Ideiacom, ha sido la colaboración con Manahmana. Un trabajo que nos permitió llevar hacia el conocimiento tangible toda la experiencia recogida en el desarrollo  de Ideiacom. En este post nos hablan precisamente de dicha colaboración:

      

Innovar haciendo, arriesgando y creando

Un proyecto sobre gestión por competencias mediante comunidades de prácticas.

El día que Maider nos lo explicó, ¡nos encantó! Un proyecto muy bonito que filosóficamente se basa en muchos conceptos que trabajamos en Manahmana, la participación desde el individuo orientado a la construcción colectiva.

Pero el reto nos sorprendió:

Estamos seguros de que podéis ayudarnos a explicitar el conocimiento intangible que hemos ido adquiriendo durante estos dos años con la ideación de este proyecto, queremos transmitir lo que llevamos dentro a aquellas personas que serán las encargadas de facilitar esta metodología en distintas organizaciones.

Yo creo que empecé a temblar.  ¿¿¿¿¿?????¿¿¿¿¿¿?????¿¿¿¿¿??????¿¿¿¿¿¿¿

Y por supuesto dijimos ¡vamos a intentarlo! ¡Manos a la obra!

Creamos una metodología basada en poner en práctica herramientas muy distintas, innovadoras y arriesgadas, sobre todo basadas en herramientas visuales con las que trabajamos, entre ellas el Graphic Recording, las plantillas de trabajo, técnicas de creatividad, técnicas orientadas a dirigir el pensamiento…

Teníamos que estar atentos, ser muy adaptativos y flexibles y sobre todo guiar muy bien un proceso que mentalmente exigía mucho esfuerzo. 

Creamos los escenarios del proceso, qué roles se daban en cada uno, los criterios, los valores, las ideas fuerza, las advertencias…

Durante el proceso íbamos pensando en el formato de lo que íbamos construyendo, nos acompañaron personas ajenas para que pudiéramos recibir feedback…. Este momento fue todo un acierto.

Cada día que nos juntábamos era una aventura, divergíamos y convergíamos, confiábamos en el proceso y más que en el proceso en nosotros mismos, en la inteligencia, creatividad y disciplina que mostraban Maider y Alfredo, ¡se dejaban llevar, les exprimíamos cual naranjas y además se lo pasaban bien!

Ha sido una experiencia maravillosa que nos ha mostrado lo fácil que es trabajar con personas abiertas, personas que se dan la oportunidad de indagar, crear, explicitar, construir… y al fin, ¡ver el resultado!

Desde Manahmana, Bego Maite y yo os queríamos agradecer la oportunidad, sobre todo porque nos ha servido para ir indagando en la gestión por competencias en Manahmana.

Ha sido un aprendizaje compartido y para una empresa no hay nada mejor que saber que con los clientes/colaborades van aprendiendo y creciendo.

Lastan handi bat,

Bego Maite eta Maialen

Jacob Gil para el proyecto Ideiacom de FEVAS: La experiencia de Gorabide en la gestión por competencias

Comunidades de práctica, gestión por competencias e innovación sociosanitaria

Gracias a  Etorbizi (Fundación Vasca para la Innovación Sociosanitaria) por este post en el que manifiesta su apuesta por la metodología de las Comunidades de Práctica; metodología con la que FEVAS ha trabajado para desarrollar su modelo de gestión por competencias en el proyecto Ideiacom

Comunidades de práctica, gestión por competencias e innovación sociosanitaria

Las actividades de investigación, desarrollo e innovación se realizan, cada vez más, en el marco de alianzas de colaboración, redes de conocimiento y, específicamente, de comunidades de práctica o comunidades de aprendizaje que se forman dentro de (y, especialmente, atravesando) los límites de los diversos tipos de organizaciones interesadas: industriales, de servicio, académicas, tecnológicas…

El concepto de comunidades de práctica fue propuesto por Etienne Wenger para referirse a grupos delimitados de personas que comparten algún tipo de práctica, entre las que existen relaciones, en gran medida informales, de reconocimiento, compromiso, reciprocidad y continuidad a la hora de compartir información (surgida, básicamente, a partir de la experiencia) en procesos de construcción de conocimiento significativo y, con él, de identidad colectiva.

En la atención sociosanitaria, como prestación de servicios que es, resulta fundamental la competencia o pericia práctica u operativa de las personas profesionales o voluntarias implicadas de forma directa en la interacción con las personas usuarias o destinatarias de las actividades de prevención o atención de las situaciones de envejecimiento, discapacidad, cronicidad o dependencia.

El carácter altamente relacional e interactivo de dichas competencias o capacidades hace que las comunidades de práctica sean, posiblemente, un instrumento bastante idóneo para el desarrollo, perfeccionamiento y, en definitiva, gestión de ese tipo de conocimiento. Las comunidades de práctica se convertirían, entonces, en una herramienta interesante en el marco de una estrategia de gestión por competencias, entendida como aquel modelo de gestión que pone el foco en el acervo competencial o conjunto de capacidades de las personas, buscando las diferentes maneras de maximizar su valor y utilidad.

No se quiere decir, en todo caso, que el saber hacer basado en la experiencia sea el único o principal tipo de conocimiento útil en las organizaciones dedicadas a la atención sociosanitaria. No es así. En la atención directa y en los otros eslabones que componen la cadena de valor en estas organizaciones (diagnóstico, prescripción, evaluación, gestión…) dichas capacidades han de interactuar y amalgamarse con otros tipos de conocimiento en un mix del que forman parte el conocimiento conceptual y teórico de carácter científico, el conocimiento técnico que surge y se utiliza en la aplicación del anterior y así sucesivamente…

Nos encontramos, por tanto, con el reto de gestionar un abanico amplio y específico de competencias, de construir y aplicar diversos tipos de conocimiento y, en definitiva, de hacer una I+D+i sociosanitaria capaz, parafraseando a Schön, de mantener un equilibrio dinámico entre el rigor y la relevancia. Ahí las comunidades de práctica deben aportar esa dimensión relacional y participativa que les es propia.

Por otro lado, el trabajo en red y las comunidades intersectoriales resultan especialmente necesarias, desde el punto de vista de Etorbizi, en un ámbito, como el sociosanitario, donde las estructuras institucionales y dinámicas sectoriales no siempre facilitan el encuentro entre agentes en torno a las necesidades de las personas o la generación de competencias híbridas útiles para la atención y la gestión.

Apostamos, entonces, por una gestión por competencias y unas comunidades de aprendizaje que tengan una dinámica tan acogedora e inclusiva como acogedora e inclusiva queremos que sea la atención sociosanitaria. A la vez, entendemos que dichas comunidades de aprendizaje deben estructurarse como filtro que exija rigor científico y metodológico al conocimiento, de modo que se construyan las competencias necesarias para una atención sociosanitaria basada en la evidencia.

Habrá de buscarse el equilibrio entre el trabajo especializado y el encuentro transversal de los diferentes niveles presentes en el ámbito sociosanitario (nivel operativo, nivel de gestión, nivel de gobierno) y de los diferentes sectores presentes: sector sanitario, sector de los servicios sociales, sector de la industria auxiliar, sector académico, sector tecnológico…

Se trata, en última instancia, de que todos nuestros esfuerzos de construcción de lenguaje común y de instalación de conocimiento tácito y explícito y de competencias individuales y colectivas tenga como horizonte implacable y motivador la salud, el bienestar, la inclusión y la calidad de vida de las personas de carne y hueso en situación de envejecimiento, discapacidad, cronicidad o dependencia.

 

IdeiaCom: El resultado de un largo proceso

Toda creación lleva su momento de presentación en público. Y este momento, en nuestro proyecto de IdeiaCom se está acercando.

Ahora, quisiera aproximarme al mismo, desde los sentimientos que se generan por el camino.

Fue en junio de 2011 cuando empezamos a desarrollar IdeiaCom. De hecho, en esa época ni siquiera tenía ese nombre; su nombre original era “Proyecto Empleo Social avanzado en DI (discapacidad intelectual). Arantxa Rodríguez Berrio, de la Universidad de Deusto, y yo, nos volcamos en este proyecto con muchísima pasión. Y si algo se ha mantenido en el tiempo, precisamente, ha sido esa pasión por saber que estábamos construyendo algo bueno y algo nuevo y también algo nuestro.

Bueno, nuevo y nuestro.

Esta sensación se multiplica cuando, a lo largo del proceso, lees experiencias similares, ves proyectos que están en sintonía con lo que estás desarrollando y hablas con las personas que comparten y entienden lo que haces.

Esta sensación te ayuda a hacer más tuyo ese proyecto; es como el proceso de gestación de un hijo.

Comprendo ahora que, cuando socializamos el producto final, cuando presentamos a “nuestro hijo” o “hija”, queremos que las personas aprecien todo lo que ha habido detrás de ese proceso; nos da pena que sólo se vea el producto frente a todo lo que se ha vivido durante un año y medio de pasión, mucho trabajo, gran sintonía y una verdadera apuesta de unas organizaciones bien osadas y con ganas de crear.

Y el miedo a que esto no suceda, o a que no suceda como nosotros lo imaginamos, nos convierte en “bloqueadores” de otros procesos. Esos otros procesos que pueden emerger y mejorar lo que se ha creado.

Desde FEVAS hemos estado dando forma a las Comunidades de Práctica (CoP) que se han creado en nuestras organizaciones. Desde estas CoP, las personas que están participando, han dado forma a los perfiles profesionales de sus entidades, a los desempeños de esos perfiles, a las competencias que determinan importantes para visibilizar y poner en valor todo su trabajo. Esto se ha hecho reflexionando, desde la práctica, en común, con muchas personas de diferentes perfiles y experiencias y, en paralelo, en distintas organizaciones.

Esto que queda reflejado en un solo párrafo, se traduce en horas de trabajo, en sesiones continuas donde las dudas se despejan a ritmos más lentos de los que estamos habituados a llevar, con opiniones diversas y hasta encontradas, y quien sepa ver qué encierra esto, valorará el encomiable esfuerzo que se ha hecho y se sigue haciendo.

Este próximo mes de mayo, el 23 en Bilbao y el 31 en Madrid, queremos presentaros parte de todo esto. Digo parte porque nunca llegaremos a contar todo lo que hemos hecho y aprendido; en ocasiones creo que ni siquiera somos conscientes del aprendizaje que hemos tenido hasta que no necesitamos utilizar la información relevante filtrada en ese proceso de aprendizaje.

Como decía, este mes de mayo presentaremos nuestros tangibles, la metodología que hemos seguido, el conocimiento generado y sistematizado, la historia que hemos creado a partir de esta experiencia y…

…y dejaremos, esta vez sí, que cada “receptor” “receptora” haga suyo o suya esta información y la utilice, experimente, la malee, la haga suya, la transforme…

Os seguiremos contando…

A lo largo de lós próximos días, hasta llegar a las fechas de las jornadas, iremos compartiendo reflexiones y vídeos de aquellos protagonistas, que de alguna manera, han intervenido en esta historia que ha sido IdeiaCom.

De cómo aprendemos y cómo contamos nuestro aprendizaje en IDEIACOM

 

Hace ya unos meses que presentamos en este espacio el proyecto IDEIACOM, haciendo referencia en el título, a la necesidad de gestionar las personas de otra manera.

Como ya dijimos en esa presentación, el objetivo del proyecto de IDEIACOM es identificar las competencias de las personas que trabajan en las entidades que ofrecen apoyos a las personas con discapacidad; todo esto,  teniendo en cuenta el marco de actuación estratégico común de las organizaciones y buscando alcanzar, en última instancia, la mejora en la calidad de vida de las personas con discapacidad intelectual y del desarrollo (que son quienes dan sentido a nuestros trabajos)

Todo este proceso se puede hacer de dos maneras distintas: pueden, las gerencias, determinar las competencias profesionales y exigirlas a posteriori; o pueden, las gerencias, apostar por la gente que trabaja en sus entidades, confiar en ellas y permitirles que reflexionen conjuntamente sobre sus trabajos y cómo mejorarlos.

En FEVAS se ha optado por esta segunda manera de hacer; y, en este sentido, hemos considerado que las Comunidades de Práctica (CoP) son una buena herramienta para trabajar el conocimiento y hacerlo de forma abierta, tranquila y contando con los y las profesionales de las organizaciones.

En este camino, THP, Mª Jesús Salido y David Sánchez Bote, han avalado esta idea. Es un consuelo ver que estamos en sintonía con personas referentes, consultores artesanos, universidades y buenos profesionales (esto siempre es un gran apoyo)

Conforme Arantxa Rodríguez Berrio, de la Universidad de Deusto, y yo íbamos avanzando en el proceso de acompañamiento en la constitución de las CoP y formación y desarrollo de las personas integrantes de las mismas, nos dábamos cuenta de que el aprendizaje que se iba generando en el camino corría el riesgo de quedarse en las esquinas de ese camino.

¡Cuántas veces nos ha pasado esto! Desarrollamos proyectos en las organizaciones, los ejecutamos, los justificamos (muy importante, hay que cobrar) y no nos paramos a reflexionar sobre lo que hemos aprendido y cómo podemos compartirlo.

Por esta razón, el 18 de junio empezamos a trabajar con Manahmana en una idea muy interesante con un objetivo concreto para nuestro proyecto de Competencias y CoP.

Les pedimos que  nos ayudasen a sacar las ideas clave del proceso que estábamos haciendo para, posteriormente, poder trabajarlas y socializarlas, en un principio, en modo “recetario” y, finalmente, en un cómic trabajado por Pernan Goñi (pero esto ya lo descubriréis más adelante, todo llegará…)

Ahora, cuatro meses  después y finalizado el proceso de  HACER EMERGER, CLASIFICAR Y PLASMAR CONOCIMIENTO que comenzamos con Manahmana, queremos compartir las ideas que surgieron.

Os paso aquí las CLAVES TRANSVERSALES QUE HEMOS IDENTIFICADO al poner en marcha el proyecto. Nos ponemos en el contexto: “estamos hablando con las personas decisoras y les trasladamos la idea que tenemos de poner en marcha CoP para poder identificar las competencias de las personas que ahí trabajan”

CLAVES:

1. APUESTA: Cuando hablamos con las personas decisoras debemos trasladarles la importancia estratégica que tiene el zambullirse para trabajar con una metodología participativa, con la que las y los trabajadores van a crear las bases de un nuevo modelo de gestión. Esto supone que las personas decisoras deben ser conscientes de la APUESTA que están haciendo.

Y ¿cómo se traslada a alguien esta idea?

Sin duda alguna, desde la esencia de lo que esto supone, desde su simplicidad, con coherencia y sinceridad y siendo capaz de decirle que, si no están convencidos/as, no lo hagan.

Trasladándoles mensajes que generen confianza, advirtiéndoles que cuando se trabaja con personas y se quieren desarrollar proyectos que supongan un cambio de paradigma en una organización, los atajos no sirven; no hay caminos cortos que nos lleven a grandes metas, hay que correr toda la carrera.

Y advirtiéndoles de que, si quieren que la gente crea en lo que hace, deben tener cuidado y cumplir con lo que se promete (porque si se dice y no se hace, la desacreditación y la falta de motivación comenzarán a impregnar cada espíritu positivo que fluya por nuestras organizaciones)

2. ESCUCHA: La escucha es la clave para activar una actitud abierta para el emisor y los receptores. La escucha se debe activar desde la consciencia (escuchar siendo plenamente consciente de que estás escuchando)

 Esta escucha abriendo las orejas, nos permitirá recoger mucha más información de la que, en apariencia, estamos teniendo.

 Pero cuando estamos trasladando todos estos mensajes y escuchamos a las personas que deben tomar la decisión, pueden aflorar miedos en forma de recelos hacia la implementación de un proyecto que dé “poder de decisión a las y los trabajadores”, que “remueva y saque algún conflicto latente”, que genere situaciones incómodas por tener que aceptar las gerencias decisiones de las CoP con las que no se sientan muy cómodas,…

 Y es entonces cuando tenemos que sacar…

 3. EL TERMÓMETRO: Así podremos medir el estado emocional de las personas implicadas en la decisión para poder recabar más información que nos posibilite una mejor gestión de las siguientes fases del proceso.

 En este punto, y después de haber escuchado, como decíamos, con las orejas bien abiertas, nos puede ayudar hacer algunas preguntas (¿cómo está tu organización?, ¿cómo te ven los trabajadores?, ¿cuál ha sido el último proyecto que se ha implementado en la organización? ¿cómo se ha vivido? ¿cómo se percibe el ambiente entre las y los trabajadores? y ¿el del equipo directivo?…)

 Y a la hora de formularlas, a nosotras nos ha ayudado mucho, no tener miedo a formularlas y hacerlo desde el respeto a la respuesta; importante, sin juzgar a nadie; porque no estamos aquí para juzgar sino para escuchar y construir con la realidad que tenemos (importante mantener ese PRINCIPIO DE REALIDAD siempre presente, no vayamos a crear expectativas que no logremos cubrir)

4. GESTIÓN DE SENTIMIENTOS: Como decíamos antes, en el transcurso de estas charlas, afloran los miedos de las personas; legítimos, por otra parte. Y esos miedos, esos sentimientos, hay que gestionarlos.

 Consideramos que es importante que afloren porque, si no, tarde o temprano van a salir en el proceso; por eso está bien propiciar escenarios “informales” que ayuden a sacarlos (lugares diferentes de encuentro, dinámicas distintas,…)

Y, como decía alguien, “ante todo, mucha calma”. No debemos alarmarnos si esto sucede porque, recordemos, cuando hablamos de y con personas y sobre el trabajo que hacemos, hablamos también de las “mochilas” que cada una de las personas llevamos a nuestras espaldas.

 Ayuda pensar que el conflicto no es algo malo; es más, puede ser muy positivo y nos dará mucha información sobre lo que pasa en la organización.

 5. ILUSIÓN: Lo mejor lo dejamos para el final. Una de las claves transversales que identificábamos en este proceso, es la ilusión.

Eso no significa que tengamos que ser “la alegría de la huerta”, pero sí que hagamos lo posible por compartir y mantener  la carga de energía, expectativas, tensión y motivación necesarias durante todo el proceso.

 Así que, por favor, no intentes vender nada, simplemente cuenta lo que quieres transmitir y habla de tus experiencias. Es importante saber que no a todas las personas nos estimulan o ilusionan las mismas cosas, así que está bien generar recursos diversos para perfiles diversos.

Estas, como decíamos al principio, han sido las claves transversales que hemos identificado en nuestro camino. Han emergido también otras ideas en este viaje con Manahmana. Algunas de ellas son la confianza, la transparencia, la honestidad, el compartir proyectos y ver que no estamos solos, la deconstrucción de realidades, el ir en una misma dirección, el sentirnos libres, la sinceridad, el consenso, la importancia de la comunidad, el aprendizaje que se genera, el principio de realidad,…

Bueno, esta es la lista de nuestras reflexiones que, aunque suenen a perogrullada, creedme, para nosotras no lo es.

Ha sido muy positivo poder pararnos a reflexionar sobre cómo estamos haciendo las cosas mientras avanzamos en el proyecto y poder destilarlas, escribirlas y leerlas.

¡Gracias Manahmana!

 

FEVAS avanza a través de IDEIACOM en la metodología de las “comunidades de práctica”

El pasado viernes 6 de julio, fuimos invitados por el colectivo “The Project” a asistir a la Showcase que organizaban en Citilab Cornellá para presentar sus proyectos. Desde FEVAS queremos dar las gracias por la acogida que nos dieron, por el interés que tuvieron en nuestro proyecto de IDEIACOM y por compartir su conocimiento en torno a la metodología de las “comunidades de práctica“.

 

IDEIACOM. La necesidad de gestionar las personas de otra manera

IDEIACOM es el Modelo de gestión por competencias y comunidades de práctica para el despliegue de un sistema de apoyos profesionales en la atención a personas con discapacidad y otras poblaciones destinatarias de la atención sociosanitaria

NECESIDAD DE GESTIONAR LAS PERSONAS DE OTRA MANERA

Que los tradicionales modelos de gestión de personas demandan nuevas fórmulas, es una realidad. Estos modelos no son, en ocasiones, eficientes para  administrar los recursos humanos y el capital intelectual de las organizaciones. La preocupación por la búsqueda de nuevos sistemas, que abarquen la complexión de la gestión de las personas, se ha hecho evidente también en FEVAS y sus entidades. En consecuencia, FEVAS ha puesto en marcha una iniciativa denominada IDEIACOM, financiada por ETORBIZI, para impulsar la implementación de un nuevo paradigma y mejorar el sistema de apoyos profesionales de las personas destinatarias de atención sociosanitaria.

Desde la perspectiva de FEVAS, esta búsqueda de nuevos modelos ha sido auspiciada por varios cambios trascendentales. En primer lugar, cambios externos que se están produciendo de forma generalizada en el conjunto de las sociedades  y que hacen referencia a la relación entre formación y trabajo y la reconceptualización del ámbito profesional. Por otro lado, los procesos específicos internos, que hacen referencia a los cambios surgidos en el seno de FEVAS y sus distintas entidades y la evolución tanto de sus estilos organizativos  como del concepto de persona con discapacidad intelectual y la forma de abordar su atención y la de su familia.

Un nuevo ingrediente: modelo gestión por competencias

Para afrontar con éxito estos cambios, se requiere un modelo distinto que permita medir desde dentro el valor del capital humano de la organización. ¿Cómo? Identificando aquellas competencias que caracterizan a nuestros profesionales. Por eso, en FEVAS y sus entidades se está impulsando la implementación del modelo de gestión por competencias,  un proceso que busca atraer, desarrollar y mantener el talento.

Asimismo, la gestión de recursos humanos basado en competencias permite alinear el capital intelectual con la estrategia organizacional. Determina qué habilidades, técnicas, actitudes y conocimientos deberán poseer las personas para destacar entre las demás organizaciones. Cada organización tiene una estrategia diferente por tanto, el modelo de competencias debe configurarse en función de los requerimientos que las personas deben poseer para alcanzar la estrategia organizacional, partiendo de la misión y la visión.

Este proceso atiende a una mirada sistémica; se ha de ver la organización no como un inmenso agregado de fenómenos lineales sino como un conjunto de elementos complejos interrelacionados, que le confieren entidad propia al formar un todo unificado.

DEL MODELO COMPETENCIAL A IDEIACOM. EL CONDIMENTO DE FEVAS.

El modelo de gestión por competencias de FEVAS se combina en IDEIACOM con una metodología que le era, hasta la fecha, desconocida: Las Comunidades de Práctica (CoP). Con este concepto se hace referencia  a un grupo de personas que comparte una inquietud, un problema, una pasión sobre algo que saben o conocen y donde interactúan para mejorar y conseguir resultados. De este modo, emerge el conocimiento y se multiplica, utilizándolo para evolucionar y desarrollar también la organización desde sus bases, desde sus personas.

Se escoge esta técnica porque es una realidad que en FEVAS se comparte y domina una sabiduría y buen hacer común, materializada en años de experiencia de atención y apoyo a personas con discapacidad intelectual y del desarrollo.

 EL PLATO FINAL

Un número cada vez mayor de organizaciones han comenzado a reconocer que su principal fuente de diferenciación en su gente. Se recogen cada día más experiencias de organizaciones que orientan sus esfuerzos competitivos a fortalecer su activo humano y a la mejora del desempeño de la gestión del mismo.

La búsqueda de la eficiencia en este campo ha llevado a la implementación del modelo de gestión por competencias,  un proceso que busca atraer, desarrollar y mantener el talento. Este modelo ha de alinearse con la estrategia organizacional, puesto que parte de la misión, visión y los valores de la entidad; del proceso resultarán competencias propias de cada organización.

En el marco de FEVAS, se ha puesto en marcha el proyecto IDEIACOM, basado en el modelo competencial, pero con características propias. Por un lado, se respeta esa idiosincrasia individual para que cada entidad desarrolle sus competencias específicas, situando a cada una de las entidades analizadas en la realidad de la gestión de recursos humanos basada en competencias. Pero, al mismo tiempo, se pretende impulsar un proyecto común que derive en la creación de un árbol de competencias FEVAS, que defina a los profesionales de la federación.

Por otro lado, se escoge una metodología atípica hasta la fecha para la implementación del modelo competencial, la Comunidad de Prácticas. Mediante esta técnica se pone en común un saber compartido –en el caso de FEVAS, el conocimiento y experiencia de los profesionales en torno a la discapacidad intelectual- y se orienta a la mejora y la obtención de resultados.

Tenemos todos los ingredientes, un buen condimento y muchos chefs preparando el plato con esmero. Todo ello hará posible que muy pronto podamos degustar IDEIACOM.

 

EXPERIMENTANDO LAS COMUNIDADES DE PRÁCTICA

Entrada escrita por: Maider Gorostidi. Técnica de desarrollo de personas de FEVAS

Cuando Arantxa Rodríguez Berrio y yo nos sumergimos en el proyecto IDEIACOM, no sabíamos todo lo que aquí iba a pasar.

Más de un  año después, nos encontramos, no sólo sumergidas, sino totalmente “contaminadas” y hasta “abducidas” por todo el proceso que se ha generado y se está generando en torno a este proyecto.

Para quienes no lo conozcáis, IDEIACOM es una apuesta por tratar de buscar una nueva solución a un viejo problema; me explico:

-        Que en las organizaciones preocupa la gestión de las personas sabemos que, a estas alturas, es una obviedad;

-        que, particularmente, en sectores como el nuestro, el de la discapacidad intelectual, preocupa especialmente la gestión de las personas, también es una obviedad;

-        que en las organizaciones que trabajamos en el ámbito sociosanitario, las personas usuarias y su mejor calidad de vida es un valor clave también es una obviedad;

-        que en la sociedad se demandan cambios estructurales, organizativos y nuevas formas de hacer, parece que queda patente;

-        que en los procesos educativos  y formativos, descontextualizados, no se genera aprendizaje, es algo que cada día suena más y más,…

Podría seguir haciendo este “brain-stroming” a modo de pre-diagnóstico durante otro párrafo  pero creo que es innecesario porque todos vemos o sentimos que “algo” está pasando y “algo” debemos hacer.

Y volviendo a IDEIACOM ¿qué es? ¿qué estamos haciendo? ¿por qué? ¿quiénes? ¿con quién?

En IDEIACOM estamos trabajando para identificar aquellas competencias que caracterizan a nuestros profesionales para poner en valor el trabajo que nuestras organizaciones y profesionales hacen con las personas, mediante el impulso en la creación de Comunidades de Práctica. Todo este proyecto, gran proyecto, cuenta con el impulso de Etorbizi.

Entonces, toda esta grandeza ¿en qué se traduce? ¿por qué Comunidades de Práctica? ¿qué valor añadido nos da esta herramienta?

Cuando hablamos de Comunidades de Práctica (CoP), hablamos de un grupo de personas que comparte una inquietud, un problema, una pasión sobre algo que saben cómo hacer y que interactúan para aprender cómo hacerlo mejor.

En nuestro caso es claro que compartimos una sabiduría y buen hacer materializada en años de experiencia de atención y apoyo a personas con discapacidad intelectual y del desarrollo. Sin duda, también sabemos que los perfiles profesionales deben adaptarse a los modelos cambiantes, a las nuevas realidades imperantes y que esta adaptación debe ser acompasada y ordenada. Y sabemos que, cuando el proceso es abierto, compartido e impulsado desde dentro, el aprendizaje generado es muy superior. Por eso las CoP nos ayudan a articularnos bien, a crear red dentro y fuera de nuestras organizaciones y a visibilizar el conocimiento que tenemos en ellas.

Del mismo modo, la estructura de una CoP da apoyo a las personas que la integran. Ellas y ellos son la clave del desarrollo; ellas y ellos tienen el dominio, la “práctica” específica y necesaria para impulsar esta fábrica social del aprendizaje y a ellas y a ellos aporta esta estructura de la que se sienten parte, en la que se sienten expertas y expertos y de la que, en este caso, se alimenta la organización en su mejor gestión de esas mismas personas, ¿cómo? participando en el proceso inicial de identificación de competencias que redundan en una mejora en el sistema de apoyos profesionales en la atención a personas.

Cuando hablamos de CoP, hablamos de una metodología que facilita el aprendizaje y que, además, genera nuevo conocimiento. Y cuando, como en este proyecto, surgen desde las propias organizaciones y con el apoyo de los órganos de dirección, estamos diciendo que se apuesta por valorar lo que ya existe dentro de las mismas y transformarlo en mejores formas de hacer a medio plazo.

Todo esto y algo más es lo que está ocurriendo en IDEIACOM. Ahora, cuando Arantxa Rodríguez Berrio y yo seguimos sumergidas en el proyecto IDEIACOM, miramos hacia arriba y vemos luz. Entonces sabemos que este, y no otro, es el camino a seguir.